¿No os habéis fijado en que acostumbramos a coger el ascensor antes que las escaleras para subir los sitios?. Normalmente es así, a no ser que nos encontremos con unas escaleras como las que han creado los artistas suizos Sabina Lang y Daniel Baumann, ante las cuales es casi inevitable no pensar en la posibilidad de cruzarlas, subirlas o bajarlas.

El único inconveniente es que las suelen instalar en lugares a los que no pertenecen, como una torre de un castillo en Austria, colgando del techo o disparadas hacia el cielo. Aunque no podamos utilizarlas, podemos disfrutarlas e imaginarnos cuáles serían las magníficas vistas desde ellas.